viernes, 28 de marzo de 2014

EN PEREIRA ENSEÑAMOS COMO REFORZAR UN ESTIGMA

Y las pereiranas no dejarán de cargar con este peso porque en los últimos años hemos dedicado los esfuerzos a  reforzar el estigma que a darle soluciones reales a nuestras mujeres. Nos preocupamos más por el rumor, el chiste de mal gusto y la imagen que por los problemas reales.

Hemos fracasado no frente al estigma, sino frente a realidad. Creemos que le cumplimos a la ciudad cuando salimos a hacer "marchas" por la dignidad ó porque se hacen campañas de hablar bien de las pereiranas. Pero seguimos siendo una ciudad donde  el machismo ha llevado a las mujeres  a ver en el estereotipo de la belleza una fórmula para salir de la pobreza, donde son vulnerables para el tráfico sexual, donde hay más reinados de bellezas que expresiones artísticas.

Somos una cultura donde los artistas como Jhonny Rivera (de quien debo admitir admiraba por su tenacidad) prefiere seguir reforzando el ideal de que las mujeres necesitan de un "marrano" para subsistir o que si se toman una cerveza, son ellas las culpables de un abuso sexual  y no el machismo delictivo que lo ejecuta.

Esa es nuestra lógica, la imagen y no la integridad. Las concentraciones y expresiones públicas no deberían intentar demostrar lo que es obvio: Que somos una cultural liberal, donde nuestras mujeres tienen la fuerza suficiente para salir adelante y un carácter abrumador que ha sido construido a través de los años por la tenacidad.

Creo que el reto es de fondo, necesitamos avanzar en la igualdad sin segregación, en verdaderas oportunidades de equidad laboral . A veces miramos mucho hacia afuera, pero se nos pasa de largo el paisaje común de como locamente hemos reducido la feminidad a un simple objeto. Quizás necesitamos poner los ojos de la educación en nuestro propio ombligo.


Pereira y Risaralda necesitan de manera urgente políticas públicas afirmativas dirigidas al género femenino, que les permitan cambiar no un estigma sino que les abran las puertas a una equidad material.


lunes, 10 de marzo de 2014

GUAYABO ELECTORAL


Hay una sensación generalizada después de las elecciones de ayer domingo 9 de marzo: ningún partido se siente ganador de la contienda electoral.

Los uribistas tienen un guayabo moral por no ser los primeros en el foto finish y conformarse con el segundo lugar que le da al Presidente Santos un caballito de batalla para tratarlo como una fuerza política más. Juan Hurtado se quema por tercera vez en su intento por llegar al Congreso de la Republica, lo cual lo pone en la lista de candidatos eternos juntos con Crosthwaite.

El Partido de la U, si bien mantuvo su primer lugar (aunque por un margen muy pequeño), en el fondo saben que haber perdido 7 curules después de 4 años de gobierno, ser el partido que dio el aval al Presidente y tener el frasco mas grande mermelada, no es ganar. Solo les queda salir a vender su derrota como un triunfo. En Risaralda, el panorama es catastrófico, Soto quedó de ultimo en la lista del Partido y con su mas cercano contendor tiene de diferencia menos de 100 votos. Los resultados a la Cámara tampoco son de victoria, Burgos perdió muchos votos con nuevos candidatos con mas dinero que él. Sin dudas el gran culpable de estos resultados es el alcalde Enrique Vasquez. El grupo político de la Casa de Lideres tendrá por lo menos 15 días de dolor de cabeza mientras se expiden las credenciales oficiales.

El Partido Conservador se volvió la sorpresa de la fiesta, y como aquella asistente que se prepara para la noche, se mantuvo. Si bien perdió puestos en el Senado, demostró una vez más que es un partido de estructuras. Sin embargo, el canto de victoria no es completo, perdieron su activo mas valioso: La disciplina del partido dentro del Senado, su cohesión para votar como bancada. En la nueva legislatura llegan divididos y eso rompe una tradición de muchos años en el Conservatismo. Es un guayabo de esos en los que uno levanta en la fiesta, pero no se queda con la más bonita.

El partido Liberal, fue más publicidad que votos. Su expectativa por el trapo rojo se quedó en eso: en anhelos, no creció una solo curul, lo que los hace perdedores frente a sus expectativas de ser la mayor fuerza democrática en el Senado. Ese es el guayabo del que se toma un trago y se emborracha.

Cambio Radical, logró un más puesto en el Senado, es el único partido que creció. Pero si se analiza bajo la ecuación de haberse vendido como el partido de las 100 mil casas gratis, de los acueductos y del Vice Presidente y 2° político mas influyente del país,el resultado es de un sin sabor.

La izquierda mostró que sus debates se convierten en votos, pero llegan con una fractura gigante que los aleja cada vez mas.

En conclusión hay un mundo de perdedores, y un solo ganador: la democracia que demostró de nuevo que tenemos formas de pensar distintas los ciudadanos y que no hay una sola fuerza política que aplaste la discusión en el Congreso de la República.